Ya tenemos lío formado para la nueva temporada de la mejor liga de baloncesto del mundo. Ya lo avisamos, pero se ha hecho oficial.
Según los resultados de la reunión de ayer, no se renueva el actual convenio colectivo ni los jugadores aprueban el nuevo, por lo que no se reanudará la NBA hasta que no se llegue a un acuerdo, según han afirmado ambas partes.
Por parte de los jugadores, Derek Fisher, uno de los peces gordos en la asociación de jugadores, cree que la pelota está en el tejado de los dirigentes y el comisionado, David Stern, que deben ceder en parte de sus recortes hacia los jugadores para que la situación se desatasque.
Por su parte, el propio Stern se hace el loco y dice que “no sabe en qué punto está la negociación“. Más bien no quiere saberlo…
A grandes rasgos, el problema radica en que los dueños de los equipos buscan un nuevo sistema de reparto económico de la liga y del los salarios de los jugadores. En el actual (vigente hasta ayer día 30 de junio) los jugadores recibían un 57 % de los ingresos relacionados con el baloncesto. Los dueños alegan pérdidas de aproximadamente 300 millones de dólares la última temporada, cuestión que parece un poco controvertida y que no todos se creen. Ellos dicen que 22 de las 30 franquicias de la NBA registran números rojos. La última oferta de los dueños fue un reparto del 50% en lugar del 57% anterior.
¿Cómo están las negociaciones?
De momento ambas posturas están muy separadas. La última oferta de los jugadores fue un reparto de un 54,3 % para ellos y un 45,7% para las franquicias. Algo que los propietarios cifran en perder 7.000 millones en los próximos diez años.
¿Cuándo vuelven a negociar?
De momento no hay fecha para la próxima reunión. En el parón del 98, no se volvieron a reunir hasta agosto y el encuentro duró sólo 90 minutos y sin ningún avance. Este año la intención es volverse a sentar a negociar pronto, en un par de semanas como máximo. Tiene pinta, en general, que todos llegarán a un acuerdo más pronto que tarde, aunque nadie sabe, podemos tener tira y afloja para rato.