Macbook Pro 15” i5, revisión (I)

Publicado Por el 9 de Oct de 2010 | Sin comentarios


Ahora que llevo disfrutando unos días de mi nuevo juguete, un Macbook Pro de 15” Core i5, va siendo hora de hacer una revisión completa a todas sus características y la impresión que me han dado en esta (casi) semana de contacto bastante intensivo.

Una cosa antes de empezar con el portátil en sí, el envío. ¿Alguien ve razonable esperar desde el 17 de septiembre hasta el 4 de octubre por un producto que vale 1900€? Además, ¿sabiendo que viene desde Italia? Apple debería replantearse su modelo de envío, pues no es aceptable una espera tan grande por un producto que se supone en stock y listo para enviar en 48h. Una tienda online cualquiera realiza envíos mucho más rápido y por un coste de 6€, vale que en la Apple Store sean sin gastos, pero se paga en el equipo. Tirón de orejas para Apple.

Y ahora la revisión en sí. Empezaremos por el aspecto exterior y conexiones, tamaño y peso, siguiendo por la pantalla, el teclado y touchpad y más adelante (en posts sucesivos) nos adentraremos en otras cuestiones hasta llegar al propio software y Mac OS X. Comenzamos.

Aspecto exterior y conexiones

El aspecto general del portátil es simplemente único, impactante. El tacto del aluminio hace sentir al portátil sólido, parece que si se cae al suelo te romperá una losa quedando impasible. Hay ciertos detalles que te dejan asombrado, como la luz de reposo, que está microperforada en la carcasa Unibody y el cierre magnético. Un 10 para la construcción sinceramente.

Las conexiones se sitúan en su totalidad en la parte izquierda del portátil. De la parte posterior a la anterior:

  • Magsafe: esa maravilla inventada por Apple para cargar sus ordenadores.
  • Clavija de red (RJ45): sirve de enlace a una tarjeta Gigabit Ethernet, como no.
  • Firewire 800: la apuesta personal de Apple por la conectividad, que no creo que le de mucho uso pero siempre hay que pensar que es el doble de rápida que un USB 2.0.
  • Mini DisplayPort: diminuto conector para una pantalla externa, una clarísima evolución de los arcaicos VGA o DVI.
  • Dos puertos USB 2.0, la conexión imprescindible.
  • Ranura para tarjetas SD, la salvación para los que poseemos cámaras digitales, una novedad que Apple no había considerado hasta estos últimos Macbook Pro.
  • Entrada de audio, para grabación y captura de sonido externo.
  • Salida de audio, la conexión de nuestros altavoces/auriculares.

En la parte derecha está el acceso a la SuperDrive y la ranura Kensington para seguridad.

Tamaño y peso

A simple vista el Macbook Pro parece grande, más que un equipo normal de 15”. Pero quizás esa sensación la den los colores o lo espectacular de su pantalla (hablaremos más tarde de ello). El tamaño es perfectamente manejable y es bastante delgado, mucho diría yo. De hecho es casi la mitad de mi antiguo Qosmio F30. El peso también engaña, pues el bloque de aluminio parece pesar bastante más que los 2,5 kg de peso aproximados que tiene y al levantarlo en peso proporciona una agradable y liviana sensación.

Pantalla LCD

La única cosa que personalicé del portátil fue la pantalla, y bendita idea. La resolución de la pantalla estándar es de 1440 x 900, y este modelo posee la pantalla de alta resolución, versión brillante, de 1680 x 1050. Una maravilla, sinceramente. La nitidez, la definición de las imágenes, la naturalidad del color, el brillo, el contraste, todo. Creo que es una de las mejores piezas de este Macbook Pro. La retroiluminación por LED proporciona un brillo máximo casi molesto, pero muy conveniente para situaciones de muy alta luminosidad.

La elección de brillo o mate fue bastante difícil. Después de mucho pensar y pensar, de leer en internet opiniones, de ver la pantalla brillante en persona (la mate no estaba en la tienda) me decidí por lo que conocía más de cerca: pantalla brillante. Y no me arrepiento. Tiene brillos en determinadas situaciones de luz, sí, pero no es en absoluto molesto ni impide trabajar con el portátil, todo esto teniendo en cuenta que yo trabajo con luz lateral y trasera, bastante propensas a reflejos en la pantalla. Mi próximo portátil tendrá pantalla brillante, sin duda.

Teclado y touchpad

Grata sorpresa también. Era la primera vez que probaba un teclado con teclas separadas, y estoy encantado. La naturalidad con la que se posicionan los dedos y la comodidad de la pulsación son asombrosas. El teclado posee muchos accesos directos para características multimedia con la tecla Fn.

El touchpad es una de las joyas de Apple, único en su especie. Sin botón explícito, todo él es un gran botón (enorme) multitáctil que se aprovecha al 100% en el sistema operativo de la manzana. Multitud de gestos para llevar a cabo las tareas cotidianas hace que te olvides de tu ratón por momentos, aunque yo sigo siendo tradicional y tengo siempre a mano mi Logitech v470 Bluetooth.

Por ahora esto es todo, en la próxima entrada veremos más características de este gran producto de los de Cupertino.

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