Se acabó. El sueño de repetir lo de hace 4 años se ha esfumado de una manera que nadie esperaba, ni se repetirá en mucho tiempo. España perdió contra Serbia en los cuartos de final por 92-89.
Un partido apretado y difícil del minuto 1 al 40. Los serbios no dejaron jugar, y defendieron muy agresivamente desde el principio. Parecía que iban a cámara rápida. Los árbitros dejaban hacer, y los balcánicos se ponían las botas a faltas no pitadas que desesperaban a Scariolo y a los jugadores. Y a triples también. 15 triples durante todo el partido, bueno, fueron más bien 14+1.






